Gymboree Barcelona, introducción al aprendizaje musical de los peques

Gymboree Barcelona, introducción al aprendizaje musical de los peques
Hace unas semanas asistí con mi bebé a una sesión musical para bebés en Gymboree Barcelona y fue genial. ¡Qué ganas tenía de contaros esta experiencia!

Habíamos quedado en llegar a las 10:15 a.m., en Barcelona, por lo que tuvimos que comenzar nuestro camino a las 8:30h (mala combinación de transporte). A pesar del madrugón, el peque fue muy despierto todo el camino, hasta casi el lugar. ¡Se durmió justo antes de entrar! Entre el sueño, que era la primera vez que se juntaría con tantos niños y la primera experiencia musical, yo estaba un poquito asustada. ¡No sabía cómo iba a reaccionar! Sin embargo, fue perfecto.

La franja de edad para la clase de Música en Gymboree Barcelona está establecida entre los 6 y 16 meses y, aunque a mi peque le faltaba poquito para cumplir el medio año (¡qué rápido pasa el tiempo!), nos dejaron disfrutarla. Fue una experiencia maravillosa, nunca había visto al peque tan contento. Participó, con mi ayuda, en todas las actividades y no paraba de reír, a pesar de haberse despertado hacía poco.

Gymboree Barcelona

La clase de música, como la describen en Gymboree, nos ayuda a adoptar “una aptitud musical con la familia entera a través de los instrumentos, la canción, la danza, juegos y más, construyendo una sólida base de características musicales para cada uno“. Una de las cosas que no sabía y que me gustó, fue que la interacción con los peques y las canciones se hacían en inglés. Es un método genial para que puedan ir introduciendo este segundo, o tercer (¡incluso cuarto!) idioma.

Un gran tambor (The Big Drum) daba inicio a la sesión (de unos 45-50 minutos) y saludábamos, cantando y uno a uno, a todos los niños de la clase. Lo que me gustó es que se personaliza a cada niño y se nombra a cada uno tanto en el saludo como en la despedida mientras los mayores cantamos siguiendo a la “profe”. El mismo tambor serviría para despedir la sesión, de la misma manera. Entre medias hicimos actividades con instrumentos mientras sonaban canciones, con pañuelos jugando a esconderlos (Picaboo!), con un balón lanzándolo a cada niño, ¡incluso bailamos! Después de la clase, lo cambié, le di pecho y cayó rendido.

La experiencia me encantó

La chica que guiaba la clase, como la responsable del centro, son un encanto, súper atentas y se portaron genial. Es una manera genial de acercar a los peques a la música desde otro punto de vista, siendo ellos los protagonistas, valiéndose de instrumentos para que comiencen a seguir el ritmo de las canciones, la melodía y desarrollen los sentidos y las distintas habilidades musicales.

La diversión está asegurada mientras se hace hincapié en una estimulación temprana y un aprendizaje padre-hijo (o cuidador/a, que también lo había en nuestra clase). En Gymboree le dan importancia al papel de adulto, ya que no sólo se estimula el desarrollo de los bebés y niños, sino también el papel educacional, social y emocional del padre en todo el proceso y crecimiento del peque. Aprenden mejor, más rápido y de manera sólida, se comparten experiencias entre padres y los niños interactúan con sus iguales. Además, permite crear un vínculo que se fortalece entre los dos realizando actividades juntos.

Si os parece interesante, ¡no lo dudéis! Os podéis apuntar a una sesión gratuita para probar, como la que hicimos nosotros en cualquiera de sus modalidades. Os dejo la web de Gymboree Barcelona para que podáis echar un vistazo a todas las actividades que realizan.

Aitziber Minguez

Periodista digital especializada en Moda y Tendencias. Márketing Online. Y ahora también mamá.

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