Los bebés, ¿se acostumbran a los brazos?

Coger bebé en brazos
Si coges mucho en brazos a tu bebé ¿lo vas a mal acostumbrar? Estoy aburrida de escuchar de gente que conozco o de desconocidos que se atreven a opinar y juzgar la manera en la que nos comportamos o educamos a nuestros hijos. Anoche vi el vídeo de Lucía, mi pediatra en el que hablaba de este tema y me emocioné. Os intento explicar por qué.

Como os decía, los opinólogos no se cansan de darnos su opinión aún sin habérsela pedido, pero yo sí me canso de escucharlos. Que si los cogemos mucho en brazos los vamos a acostumbrar y eso de “Uy, luego ya verás”. O que ya lo hemos acostumbrado o que tiene mamitis. Y yo tengo hijitis, complemento perfecto. Si mi niño me necesita, ¿por qué no lo voy a coger? Lo cierto es que en esos momentos nunca digo nada por no entrar en una discusión absurda con conocidos con los que te cruzas sólo en ocasiones. Les sigo la corriente y sigo a lo mío. Pero después siempre me quedo pensando en que podía haber dicho esto o lo otro.

Ayer fue una tarde dura, el peque lloraba y lloraba, no quería nada, ni teta, ni dormir, ni jugar, el pañal estaba limpio… Lo pusimos en la hamaca para poder cenar pero seguía llorando y mi pareja lo cogió mientras yo comenzaba con la cena. En una de las vueltas intentando calmarlo, vio que el peque tenía algo en la cabeza, era un pegote sucio, pero al principio nos asustamos muchísimo. Me levanté para ir a lavarlo entre los dos al baño y ¡nuestra perra se comió mi cena! La reñimos, el niño llorando a grito pelao, los dos nerviosos por el llanto y el susto que nos acabábamos de llevar… Fue un momento de mucha tensión.

El vídeo que me hizo llorar

Ya en la cama, casi a medianoche, pensando en el peque, ya dormidito, miraba vídeos en Youtube y me encontré con éste de Lucía, mi pediatra.

Anoche con el vídeo de Lucía, mi pediatra me emocioné. No porque me sintiera identificada con ninguno de esos padres o madres que llega a su consulta con mil preguntas (no sabría en qué tipo incluirme) si no por la razón del título del vídeo.

Como ella misma sugiere, me puse en la piel de mi bebé. Con 4 meses y medio que va a cumplir, solo quiere brazos y si son los de su madre, yo, mejor. Y es que, como dice Lucía, ha pasado 9 meses de su vida en un medio líquido, calentito, sin sufrir y ha llegado al mundo, al ruidoso mundo y se siente desamparado, perdido. Siente hambre, hay luces, sonidos, gente diciéndole cosas… Pero, lo que me hizo llorar fue el hecho de que durante 9 meses ha escuchado el latido de mi corazón, un sonido conocido que lo calma, que lo tranquiliza y que, durante el día, ahora en el mundo, no tiene todo el rato tan cerca como le gustaría.

Después de eso, os prometo que estoy mirando a mi bebé de otra manera. Por supuesto siempre intento que no llore por mucho rato, lo que tardo en llegar a cogerlo. Siempre he pensando y dicho “pues quiere brazos”, está más cómodo así o le molesta la tripita y en posición vertical se siente mejor… cualquier cosa. Pero nunca había pensado en esa necesidad de escuchar mi corazón y eso me conmovió.

Aitziber Minguez

Periodista digital especializada en Moda y Tendencias. Márketing Online. Y ahora también mamá.