El vestidor, ese objeto de deseo
Todas las mujeres, sin excepción, soñamos con tener uno. Una habitación a parte del dormitorio en la que descansen cada una de nuestras prendas y complementos. Pero, ¿cuántas de nosotras podemos presumir de tener un vestidor? Pocas… Por eso nos conformamos con seguir soñando mientras pensamos qué pared de la casa tiraremos. Te enseñamos tres de los vestidores más deseados para ir cogiendo ideas.

En un modesto apartamento de Manhattan se las ingeniaba Carrie Bradshaw para guardar su inmensa colección de zapatos y vestidos en un armario que todas envidiábamos, pero que no abarcaba demasiado espacio. El tamaño no importa, ¿verdad? Lo importante es que todo parecía caber, aunque en realidad supiéramos que era imposible meter tantos modelitos en tan pocos metros cuadrados (¡ni en todo el piso hubieran cabido!). Pero tenía vestidor.
Vestidor Carrie Bradshaw
Después vino EL ANUNCIO. Sólo los hombres se acuerdan de cuál era la marca de cerveza que se anunciaba. Nosotras únicamente veíamos un enorme vestidor con el que nos moríamos de envidia. Tanto, que hasta se creó un grupo en Facebook: Yo también quiero un vestidor como el del anuncio de… en serio, ¿quién se acuerda de la marca?

El vestidor de J.Lo

“Y entonces llegó ella”, Jennifer sí, pero López. Hasta ahora sólo la odiábamos por ser una de las mujeres más deseadas por absolutamente todos los hombres del planeta. Pero ahora tenemos otro motivo más y es que JLo tiene en su casa uno de los vestidores más grandes que podamos imaginar. ¡Y nos lo enseña! Christian Louboutin, Jimmy Choo, Manolo Blahnik y un sinfín de diseñadores de alta costura pueden presumir de que algunas de sus creaciones duerman en ese maravilloso lugar.

Y tú, ¿también sueñas con uno como éste?